jueves, 6 de diciembre de 2007

uNA cANCIÓN mEDIOCRE

Una vez escuché una canción mediocre y me gustó. De ésas que suenan en cualquier lado y a cualquier hora y gustan a todo el mundo. Sólo que ésta no sonaba. Y no sonó hasta que la escuché en algún supermercado comprando cerveza. Dios, podría haberla tarareado incluso. La tarareé de hecho. Una canción carne del hombre medio y de la mujer media. Realmente horrible. Pero me gustaba. Y me puso contento porque era alegre y quería estar alegre. Así que ataviado con una barba de siete días y una bolsa de cerveza barata pregunté a cada humano medio que me crucé de quién era la canción que sonaba, convencido de conectar aquella vez. Y fui ignorado como principiante que era en su mundo. Y di un poco de asco, imagino. Pero no me importó. Poco después me volví a mi mundo del brazo de aquella señorita que cantaba canciones horribles. Aquí es todo tan caótico que nadie se va a molestar en reprocharme nada. Sonreí sintiéndome un poco por encima de ellos y me puse su cochina canción como unas siete u ocho veces y me bebí como tres o cuatro cochinas cervezas

1 comentario:

endika dijo...

Bien bien, al fin te he pillao los blogs, jeje, por el perfil chaval! (Mira que no ocurrirseme antes).

Bueno, gran texto, en serio, mola, veo que no pierdes comba y me alegro.

Hablando de textos dos cosas:

-He escrito un articulito pa la revista de la facultad, sobre el Erasmus, a los que lo estan leyendo les esta molando, lo pondré en el blog, espero tu crítica constructiva

-Y sobre la historia de los dos jovenes desnombrados, diré que necesitaba un poco más de "Humus de la realidad" para alimentarla, este ha sido encontrado en mi estancia Erasmus, así pues me falta pulirla un poco, ahora en serio, y estará acabada.


Eso es todo, me alegro de saber de ti, cacho perro, nos vemos en breve.

Recibe un fuerte abrazo de esos